
¿Qué define un estadio de beisbol? ¿Los jugadores? ¿Los aficionados? ¿Las pelotas? ¿Los bates? ¿El campo? ¿O la edificación en sí? Usualmente los jugadores son la atracción principal y los estadios sirven como telón de fondo para los juegos. Y cuando la prensa global se enfoca en estos estadios, la imagen predominante es la de los estadounidenses.

Mil trescientos kilómetros al sur del Polo Norte, una caverna de estratos, similares a estalactitas –agitadas por vientos de 140 kilómetros por hora–, y la luz de un amanecer amoratado pintan un retrato apocalíptico sobre la bahía Inglefield.

Mujeres y niños aguardan su registro y ayuda en el campo para refugiados de Jalozai. Desde el verano pasado, alrededor de un millón de pakistaníes ha huido de los combates entre el ejército y milicianos cerca de la frontera afgana.

Son las nueve de la noche y está tan oscuro como boca de lobo, pero en el haz de luz de mi lámpara se distinguen partes de árboles que parecen arrancarse y vagar a placer. Una ramita de 10 centímetros zumba y choca contra una rama cercana. Una hoja verde se mueve entre una pila de hojas cafés, pero no encuentra nada de interés y se arrastra hacia otra pila.

Quizá creas que en México se hablan pocas lenguas indígenas. No es así. Según el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), en este país se hablan 364 variantes lingüísticas asociadas a 68 lenguas, que a su vez pertenecen a 11 familias lingüísticas distintas. Y llega a casi seis millones su número de hablantes.