Ladakh

En una pequeña tienda del bazar de Leh, como si estuviera en un trono, me siento en medio de cojines, antiguos amuletos y cuentas para oraciones, de lámparas de mantequilla y pipas de opio, de teteras de cobre y botas de fieltro con punta. Estoy con mi amigo Imtiyaz Ahmed, cachemiro, comerciante de antigüedades y filósofo.




