
A los humanos nos llevó miles de años explorar nuestro planeta y tardamos algunos siglos en entender a los planetas vecinos, pero en la actualidad cada semana se descubren mundos nuevos. A la fecha los astrónomos han identificado más de 400 “exoplanetas”: mundos que orbitan estrellas distintas al Sol.

Cuando observamos el cielo con un telescopio, suelen suceder dos cosas. Primero, nos sorprende el paisaje –los anillos de Saturno, los cúmulos de estrellas brillando como joyas sobre terciopelo negro, las galaxias iluminadas con una luz suave más antigua que la especie humana– y nos damos cuenta de que nosotros y nuestro mundo somos parte de este gigantesco sistema. Segundo, pronto queremos un telescopio más grande.
Tras casi dos decenios de su lanzamiento, el telescopio espacial Hubble envía revelaciones sobre la vida y la muerte de las estrellas, y la naturaleza de remotos lugares del Universo.