En la asombrosamente diversa isla Bioko de África occidental, raros primates están siendo exterminados para abastecer un comercio creciente de “carne de bosque”. Cuando un equipo de fotógrafos y conservacionistas documentaron la diversidad de la isla en enero, descubrieron que los bosques de Bioko permanecen saludables, pero su extraordinaria vida animal quizá no sobreviva.

En 1977, Irene Pepperberg, recién graduada de la Universidad de Harvard, hizo algo muy atrevido. En una época en que los animales eran considerados autómatas, se propuso hablarle a una criatura para averiguar lo que había en su mente.

‘‘Nunca podrá ver a Nessie con este clima’’, me dice el chofer del taxi, negando con la cabeza mientras vamos por el estrecho camino que bordea el lago Ness, en Escocia. ‘‘Hace demasiado calor para él. Va a quedarse en el fondo del lago, donde hace más frío’’.