Dublín

La pinta de cerveza en Dublín cuesta unos cuantos euros, pero la afamada chispa irlandesa es gratuita. Con un auge económico impulsado por bancos, compañías de alta tecnología y el turismo, esta pequeña ciudad gaélica ha dejado de ser una tierra de derruidos pubs y de carretones de patatas al horno. Hoy día abundan los restaurantes elegantes, hoteles de diseñador y suntuosos centros comerciales




