Foto del lector, 11 de enero de 2008

La impresionante masa de nubes, empujada por un frente frío que llegaba a la localidad, se ve pasar entre la noche y el pueblo minero de Ciénega de Nuestra Señora, en el estado de Durango, México.
A menudo se dice que los crocodílidos actuales son sobrevivientes de la era de los dinosaurios. Eso es una verdad a medias. Los cocodrilos modernos han estado por aquí alrededor de unos 80 millones de años, pero estos son apenas una pequeña muestra de los parientes crocodílidos que alguna vez vagaron por el planeta al que, de hecho, alguna vez gobernaron.
En una isla famosa por su biodiversidad (90 % de las especies del lugar son endémicas), la zona protegida de 1 550 kilómetros cuadrados es otra isla en sí misma, especie de fortaleza biológica, de terreno escabroso, inexplorado en gran parte y casi impenetrable por las impresionantes formaciones de piedra caliza –el tsingy– que la atraviesan.
Envueltas en lino y sepultadas con respeto, las momias de animales ofrecen indicios fascinantes de la vida y la muerte en el antiguo Egipto.
Siria –respondiendo a los intentos de acercamiento por parte de la nueva administración estadounidense, deseosa de lograr el éxito en Medio Oriente– parece estar lista para retomar un papel crucial en los asuntos de la región.

La impresionante masa de nubes, empujada por un frente frío que llegaba a la localidad, se ve pasar entre la noche y el pueblo minero de Ciénega de Nuestra Señora, en el estado de Durango, México.

Singapur es limpia, eficiente y ordenada, pero el próspero estado insular también sabe ensuciarse las manos.

Esta imagen salió de un trabajo de campo que terminó en mi cuarto.

La foto muestra a una bicicleta que reparte hielo, tradición de muchos años en México…

Parece una locura y tal vez lo sea: lanzarse en caída libre desde 4 600 metros de altura y aterrizar sin problemas –y sin paracaídas– con un equipo que más parece un disfraz de ardilla voladora.