Flashback, marzo de 2007

Poco después de que el Telescopio Hale se dirigiera por primera vez al cielo, en 1948, el Observatorio de Monte Palomar, en California, unió esfuerzos con la Sociedad National Geographic para trazar el mapa del firmamento.
Si el hogar del ser humano de verdad estuviera bajo la luz de la luna y las estrellas, nos internaríamos en la oscuridad con gusto; el mundo de la noche nos sería tan visible como para el vasto número de especies nocturnas del planeta. Sin embargo, somos criaturas diurnas, con ojos adaptados a la vida bajo la luz del sol.
Los tarahumaras de México evitaron a los conquistadores españoles en el siglo XVI, pero, ¿serán capaces de sobrevivir los embates de la modernidad?
Las majestuosas selvas están desapareciendo entre humo y serrín, pero aún hay esperanza para la célebre biodiversidad de la isla, si se logra reducir la demanda de aceite de palma.
Es fácil subestimar al elefante marino del sur. No tiene el porte señorial del cachalote, ni la elegancia aerodinámica del tiburón blanco o el CI sobresaliente de la orca. ¿Y quién explicaría su nariz, una trompa ridícula que puede llegar a medir casi medio metro de longitud y que le ha ganado el nombre de elefante marino?

Poco después de que el Telescopio Hale se dirigiera por primera vez al cielo, en 1948, el Observatorio de Monte Palomar, en California, unió esfuerzos con la Sociedad National Geographic para trazar el mapa del firmamento.
En uno de los mayores éxitos del conservacionismo, las grullas blancas, una especie que fue reducida a 21 ejemplares en la década de los cuarentas, cuenta ya con una población de 500 individuos. Utilizando el instinto de estas aves, que las impulsa a seguir al líder, el equipo de la llamada Operación Migración entrena a grullas criadas en cautiverio para que sigan a aeroplanos ultraligeros, como si se tratara de sus padres.

Con su andar en dos patas, el Effigia okeeffeae semejaba a los dinosaurios que habitarían el planeta 80 millones de años después. Pero el reptil del Triásico tardío no era un dinosaurio, sino un pariente de los ancestros de los cocodrilos actuales.

El árbol más alto del que se tiene conocimiento hubiera terminado como mobiliario si, en 1978, el entonces presidente Jimmy Carter no hubiera extendido los límites del Parque Nacional Redwood, en California. Esta secuoya roja vivió sin ser descubierta hasta el verano del 2006.

El jugo de toronja y algunos medicamentos administrados por vía oral no deben mezclarse. El zumo puede incrementar hasta 10 veces los efectos –incluso los secundarios– de los fármacos prescritos para reducir el colesterol, entre otros medicamentos.