La genialidad de los enjambres

Pensaba que las hormigas sabían lo que hacían. En mi cocina desfilaban tan seguras que parecía que sabían adónde iban y lo que tenían que hacer. No consideré tan descabellado suponer que sus acciones seguían un método.
¿Por qué los nascas grabaron pájaros y ballenas sobre la arena?
La ciudad global de China intenta recuperar las glorias de su pasado; esta vez, en sus propios términos.
El valle del Omo, en Etiopía, sigue siendo un lugar gobernado por los rituales y la venganza. Sin embargo, se aproximan cambios que vienen de río arriba.
Seducen a los insectos hacia sus trampas mortales y luego devoran su carne. ¿Es la manera como debe comportarse una planta?

Pensaba que las hormigas sabían lo que hacían. En mi cocina desfilaban tan seguras que parecía que sabían adónde iban y lo que tenían que hacer. No consideré tan descabellado suponer que sus acciones seguían un método.

El mosquito tiene patas largas y delgadas como filamentos y alas moteadas; pertenece al género Anopheles, y es el único insecto portador del parásito que produce la malaria en los seres humanos. Se trata de una hembra.

A diferencia de los neoyorquinos, los residentes de Vancouver no crecen con la certeza de vivir en la mejor ciudad del mundo; eso es algo que descubren con el tiempo. No obstante, cada vez se pone más de manifiesto un orgullo de tipo neoyorquino entre quienes viven en la tercera ciudad más grande de Canadá, como fue evidente durante las celebraciones (con banderas y todo) por haber sido elegida sede de las Olimpiadas de Invierno de 2010.

El radar Doppler en Wisconsin, EUA, detectó este enjambre de efímeras en la ribera del Misisipi : tras pasar un año como ninfas en los sedimentos del río, se dejaron llevar por el viento hacia el norte.

Matsue, Japón. La nieve caía silenciosa sobre el jardín en miniatura. Adentro, Bon Koizumi se hallaba sentado en el mismo tatami donde, hace más de un siglo, su bisabuelo anotara algunos de los cuentos populares más queridos de Japón. Era la perfecta imagen de la serenidad japonesa, excepto por la fotografía en colores sepia de su antepasado, cuyo abundante bigote y nariz aguileña acentuaban los rasgos de un rostro inconfundiblemente occidental.