Ciencia, junio de 2007

A menudo nos dicen que, si no respaldamos el contenido de los discos duros, un virus podría borrar la información. Pero rara vez pensamos en salvaguardar nuestro alimento de una catástrofe.
¿Por qué los nascas grabaron pájaros y ballenas sobre la arena?
La ciudad global de China intenta recuperar las glorias de su pasado; esta vez, en sus propios términos.
El valle del Omo, en Etiopía, sigue siendo un lugar gobernado por los rituales y la venganza. Sin embargo, se aproximan cambios que vienen de río arriba.
Seducen a los insectos hacia sus trampas mortales y luego devoran su carne. ¿Es la manera como debe comportarse una planta?

A menudo nos dicen que, si no respaldamos el contenido de los discos duros, un virus podría borrar la información. Pero rara vez pensamos en salvaguardar nuestro alimento de una catástrofe.

A las dos y media de la tarde, los jefes comenzaron a diseñar la fábrica. El edificio de tres plantas que habían rentado, con muros blancos y pisos sin alfombrar, estaba completamente vacío; la puerta principal carecía de cerradura, así que cualquiera podía entrar; todo en la zona de desarrollo económico de Lishui compartía esa libertad de tránsito.

Hace 60 millones de años, en un planeta de mamíferos que reptaban, sobresalió un arborícola de finas alas: breve estampa de los murciélagos ancestrales que, dotados del vuelo y de la ecolocación, un sexto sentido, dominaron el cielo nocturno y medraron.

En una gélida tarde de mayo, me deslicé por una grieta en el hielo marino y me sumergí en el océano Ártico. El golpe del agua helada en mi cara y mi capucha de neopreno fue tan violento que creí que vomitaría.

Aun en su mejor época, la zona de esquí de Chacaltaya no competía con Aspen. Enclavada en un inhóspito valle en lo alto de los Andes bolivianos, contaba con una pista de 8 km, un columpio inestable para el ascenso y té de hojas de coca para el dolor de cabeza causado por la altitud.