Los nómadas de India [Artículos]

En su ilustre pasado, los gadulia lohar forjaron las armas de los monarcas hindúes. Hoy, esos mismos herreros acampan en la vecindad de aldeas indias y utilizan chatarra para producir artículos sencillos.
¿Por qué los nascas grabaron pájaros y ballenas sobre la arena?
La ciudad global de China intenta recuperar las glorias de su pasado; esta vez, en sus propios términos.
El valle del Omo, en Etiopía, sigue siendo un lugar gobernado por los rituales y la venganza. Sin embargo, se aproximan cambios que vienen de río arriba.
Seducen a los insectos hacia sus trampas mortales y luego devoran su carne. ¿Es la manera como debe comportarse una planta?

En su ilustre pasado, los gadulia lohar forjaron las armas de los monarcas hindúes. Hoy, esos mismos herreros acampan en la vecindad de aldeas indias y utilizan chatarra para producir artículos sencillos.

Los primeros miembros de la Iglesia llegan al centro de reunión Leroy S. Johnson, en Colorado City, Arizona, hacia las seis de la tarde. A la media hora, la fila sale por la entrada principal, se pega al costado del edificio y llega al estacionamiento. A las siete, se prolonga centenares de metros y ha crecido con varios miles de personas.

Cuando hincas una pala en la tierra o arrancas un trozo de coral estás, como si fueras Dios, cortando un mundo entero. Has cruzado una frontera oculta, conocida por muy pocos. Al alcance de la mano, a nuestro alrededor y bajo nuestros pies, se encuentra la parte menos explorada de la superficie del planeta. También es el lugar más importante en la Tierra para la existencia del ser humano.

Confieso haber sentido cierta perturbación mientras leía la historia de Joyce, de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Últimos Días, quien aceptó con gusto la celebración del matrimonio entre su esposo y su propia hermana; también con la fotografía de Joe Jessop, de 88 años, rodeado de su “familia celestial” de cinco esposas, 46 hijos y más de 200 nietos.

Un iceberg lleno de pingüinos flota en la frígida grandeza de Georgia del Sur. Este remoto puesto de avanzada británico -reclamado por Argentina-, en el Atlántico del Sur, es refugio para millones de aves marinas y focas.