
En los pocos días que habíamos pasado en la reserva y parque nacional de Tsingy de Bemaraha, era la segunda o tercera ocasión que decía eso. En una isla famosa por su biodiversidad (90 % de las especies del lugar son endémicas), la zona protegida de 1 550 kilómetros cuadrados es otra isla en sí misma, especie de fortaleza biológica, de terreno escabroso, inexplorado en gran parte y casi impenetrable por las impresionantes formaciones de piedra caliza –el tsingy– que la atraviesan.

Siria –respondiendo a los intentos de acercamiento por parte de la nueva administración estadounidense, deseosa de lograr el éxito en Medio Oriente– parece estar lista para retomar un papel crucial en los asuntos de la región. Henry Kissinger dijo que no se puede hacer la guerra sin Egipto ni la paz sin Siria; probablemente tiene razón. Nos guste o no, el camino hacia la paz en Medio Oriente pasa por Damasco. Sin embargo, incluso Bashar reconoce que será difícil para Siria avanzar sin ocuparse de su paralizante situación interna.

Envueltas en lino y sepultadas con respeto, las momias de animales ofrecen indicios fascinantes de la vida y la muerte en el antiguo Egipto.

A menudo se dice que los crocodílidos actuales son sobrevivientes de la era de los dinosaurios. Eso es una verdad a medias. Los cocodrilos modernos han estado por aquí alrededor de unos 80 millones de años, pero estos son apenas una pequeña muestra de los parientes crocodílidos que alguna vez vagaron por el planeta al que, de hecho, alguna vez gobernaron.

Un islam más tolerante afronta al extremismo en el país musulmán más poblado del mundo.