
Aun en su mejor época, la zona de esquí de Chacaltaya no competía con Aspen. Enclavada en un inhóspito valle en lo alto de los Andes bolivianos, contaba con una pista de 8 km, un columpio inestable para el ascenso y té de hojas de coca para el dolor de cabeza causado por la altitud.

El Luangwa, uno de los últimos ríos importantes en el sur de África donde aún no se construyen presas, es la fuente primaria de sustento y el principal protector del valle por el cual serpentea.

Es probable que John Rolfe haya sido el responsable de introducir la lombriz de tierra común y la roja –criaturas inexistentes en América antes de la llegada de Colón– en el hábitat del norte de América. Rolfe, colono de Jamestown, Virginia, la primera colonia inglesa exitosa en esa parte del continente, es, para quienes han leído u oído acerca de él, conocido como el esposo de Pocahontas.

Todas las ciudades de India son ruidosas, pero ninguna iguala el nivel de decibeles que alcanza Mumbai (la antigua Bombay), donde el tráfico nunca cesa y las bocinas de los autos suenan sin parar.

Era la primavera de 1929. Patrick Murphy salía de un bar en Bisbee, Arizona, con el propósito de bombardear el poblado fronterizo de Naco, en Sonora, México, a unos 16 kilómetros de distancia. Llenó sus maletas de dinamita, chatarra, clavos y pernos, y dejó caer el equipaje explosivo desde su avión fumigador: había hecho un trato con rebeldes mexicanos que buscaban el control de este pueblo.