Naufragio en la zona prohibida

Es raro que la historia se desarrolle como una fábula. Sin embargo, consideremos lo siguiente: un barco mercante portugués del siglo XVI, que llevaba una fortuna en oro y marfil y se dirigía a un afamado puerto especiero en la costa de India, es desviado de su curso por una feroz tormenta cuando trataba de rodear el extremo meridional de África. Días después, maltrecho y destrozado, el barco se va a pique en una misteriosa costa rodeada de niebla y salpicada por más de 100 millones de quilates de diamantes, una burla cruel para los sueños de riqueza de los marineros. Ningún náufrago regresó a casa.







