
Bailamos desde el primer pataleo que damos de bebés hasta el último “vals de aniversario”, regidos por ritmos internos y sonidos externos. Antes que el lenguaje escrito, los seres humanos hablaron el de la danza.
Bailamos no sólo con nuestros cuerpos, sino también con el

Fotografía de Stephen L. Alvarez
Debajo yace el museo oculto más grande del mundo
Luca mete la cabeza en la cloaca, respira hondo y sonríe. “Hoy la cloaca no huele tan mal”, dice, mientras desaparece en el hoyo oscuro que se abre en medio del Foro de Nerva. A pesar de su optimismo, la negrura despide un […]

Es una sofocante tarde de junio en la zona de los muelles de Hampton, Virginia, y una multitud se reúne en torno a una improvisada sala de operaciones. Ahí, un desventurado marinero cubierto con harapos del siglo XVIII está a punto de que le cercenen una pierna con una sierra.

Es regordete y dormilón. Come con las manos y vive con su madre. No es exactamente el tipo de personaje que uno esperaría encontrar en el centro de transacciones económicas de alto nivel, de la diplomacia internacional, la adoración pública, la vigilancia gubernamental y la fascinación científica. Pero Tai Shan es más que un osito común y corriente.

Los mochicas no embalsamaban a sus muertos. Pero en contados casos, la naturaleza y la veneración de los hombres se unieron para preservar al muerto como momia. Este fue el destino de la mujer tatuada cuyos restos se descubrieron el año pasado en un complejo ceremonial llamado El Brujo. El pueblo de esta mujer dominó la costa norte de Perú mil años antes que los incas y creó una cultura muy desarrollada que hoy es conocida por su cerámica de gran calidad y un magistral trabajo en metales.