El Ártico

Espeluznante. Es la palabra que utiliza la gente cuando describe el Cabo Artichesky, la franja de tierra olvidada de Dios, donde comienza esta aventura ártica.

Espeluznante. Es la palabra que utiliza la gente cuando describe el Cabo Artichesky, la franja de tierra olvidada de Dios, donde comienza esta aventura ártica.

Al inicio de su existencia, la Tierra se parecía al mismo Infierno: llena de rocas incandescentes y gases tóxicos. Con el paso del tiempo, su superficie se ha enfriado, las montañas se han elevado y erosionado.

El arqueólogo Georgi Kitov trabaja contra reloj; se vale de excavadoras y motoniveladoras que descubren las tumbas de los antiguos reyes tracios para lograr en una semana lo que a un grupo convencional le llevaría meses realizar.

Aquí la lluvia llega una vez cada 1 000 años, en forma de torrentes de metano líquido. El pernicioso aire es tan denso que opaca la luz solar, congelando el paisaje en un eterno y anaranjado crepúsculo. El frío, de -179 °C, es letal. Y a través del brumoso cielo se puede ver el enorme planeta con anillos: Saturno.

El primer día de septiembre de 2004, 32 terroristas encabezados por chechenos tomaron la Escuela Número 1 en la ciudad de Belsán, ubicada en la cercana república de Osetia del Norte. La escuela estuvo sitiada durante 52 horas y este acto marcó un nuevo hito en los anales del terrorismo. Murieron por lo menos 330 personas; más de la mitas eran niños.