
El clima en la Tierra se vuelve cada vez más extravagante. Durante un año se ha recopilado una lista de condiciones climáticas inusuales: un insólito calor de 32 °C en Moscú, una capa de nieve que cubrió gran parte de Sudáfrica, y diversas sequías e inundaciones.

El oso polar fue el primer animal anexado a la lista de especies en peligro de extinción por el cambio climático. El siguiente podría ser la pica americana. Durante los veranos, estos parientes de los
conejos corretean en los alrededores rocosos de las cimas de las montañas, juntan plantas que almacenan como alimento para el invierno y se esconden de águilas y comadrejas debajo de las rocas.
Los investigadores estudian cómo el cambio climático afecta el color anualmente. Rastrean el comienzo de los tonos otoñales y montan cámaras web en los árboles para medir la gradación. Todo lo que ahora saben es que las temperaturas más cálidas han retrasado el espectáculo otoñal unos cuantos días.