
Una morsa del Atlántico avanza hacia la costa después de alimentarse de almejas en las aguas poco profundas. Un macho de este tamaño puede remover, abrir y comer miles de almejas al día en el verano, ayudado por su hocico lleno de bigotes sensibles, llamados vibrisas, para localizar a su presa.

RANA ARBÓREA DE REINWARDT (Rhacophorus reinwardtii)
Zoológico de Knoxville, Tennessee, EUA
Hasta 65 mm • Asia
Población en decremento

Aunque los peces vela pueden zambullirse a más de 30 metros para encontrar a sus presas, prefieren alimentarse a luz del día. Durante los encuentros con el fotógrafo Paul Nicklen, cuando las nubes bloqueaban el sol, los peces vela –y las sardinas– se dispersaban rápidamente.
De En el vórtice, National Geographic, septiembre de 2008.

Al alcanzar la madurez sexual, el joven macho ya no es bien recibido por la familia de hembras, así que debe recorrer a solas el paisaje hasta establecer alianzas con otros individuos en su misma situación.

La impresionante gama de colores de los peces vela puede cambiar de acuerdo a su entorno o a sus actividades. Los colores más brillantes aparecen cuando los peces están estresados o excitados.
De En el vórtice, National Geographic, septiembre de 2008.