
Foto de Ángel Rafael Franceschi Lara, Venezuela
Una gota de agua cae y la acompañan gotas diminutas invisibles para el ojo humano. Se trata de mundos pequeñísimos en cuyo interior se ha formado la vida que hoy tenemos en el planeta Tierra.
Foto de Alfredo Cardona, Caracas, Venezuela.
Final de la tarde, exactamente a las 17:56 horas, con los últimos rayos del sol en Venezuela, tomo esta imagen de la mosca asesina, depredadora de otros insectos a los que da caza en pleno vuelo pero que no representa problema para el ser humano. Al contrario, es una “fumigadora” natural.

No es un ave, no es un avión. “Jet Man” –seudónimo del aventurero Yves Rossy– planea sobre los Alpes con alas propulsadas por turbinas durante un vuelo de cinco minutos a 300 km/h. Desde entonces también ha volado sobre el Canal de la Mancha.

En la piscina Tooting Bec, de Londres, cuatro mujeres ataviadas extravagantemente según códigos de color dan inicio al torneo Cold Water Swimming. Más de 300 bañistas, entre 12 y 85 años de edad, compitieron y promovieron la emoción del frío.

Mucha gente ve las Grandes Llanuras como “territorio para sobrevolar”, un millón de kilómetros vacíos en medio de Norteamérica. Es una apreciación que desde hace mucho obstaculiza los esfuerzos de preservación en el lugar. Como nativo de Nebraska, quiero mostrar los sorprendentes nexos entre vida silvestre y diversidad que conozco. Quizá entonces verán la gran cantidad de especies que hay que salvar.