
Mucha gente ve las Grandes Llanuras como “territorio para sobrevolar”, un millón de kilómetros vacíos en medio de Norteamérica. Es una apreciación que desde hace mucho obstaculiza los esfuerzos de preservación en el lugar. Como nativo de Nebraska, quiero mostrar los sorprendentes nexos entre vida silvestre y diversidad que conozco. Quizá entonces verán la gran cantidad de especies que hay que salvar.

Un kayakista cae 20 metros en aguas invernales en las cataratas Outlett, del estado de Washington. Su descenso, en enero pasado, fue uno de los cinco contabilizados en el afluente del río Klickitat, crecido por las inundaciones y cetrino por los residuos.

Al fresco de la noche, miles de cabras y ovejas son arreadas a bordo de un barco en el puerto de Berbera, en Somalilandia.

Unos niños contemplan la vista de cuento de un eclipse solar parcial sobre la bahía de Manila. Resultado de una sizigia –momento cuando se alinean la Tierra, la Luna y el Sol–, fue visible en partes de cuatro continentes.

Extendidas sobre un terreno ya cuadriculado por granjas andaluzas, Andasol 1 y 2 utilizan la misma fuente de energía que los cultivos. Así como los vegetales llevan a cabo la fotosíntesis para almacenar energía solar, estas instalaciones almacenan energía usando una parte de la luz solar que recogen durante el día para fundir miles de toneladas de sal; al ponerse el sol, aprovechan el calor de la sal fundida para generar electricidad durante 7.5 horas adicionales.