
Es la mayor revolución demográfica de la historia: el número de ancianos en China aumenta de manera importante gracias a los avances en la medicina y en los servicios de salud, mientras que el número de personas está menguando debido a de que en 1979 entró en vigor la política gubernamental de un solo hijo.

Es barato, sucio y alimenta un creciente número de plantas eléctricas que suministran energía a China. El consumo de carbón se ha más que duplicado desde 1990, e incluso el mayor productor de carbón del mundo apenas puede mantenerle el paso.

¿Puede el Partido Comunista gobernante seguir ocultando la disensión política entre una quinta parte de la población mundial?

Cuando el biólogo Bill Bleisch se mudó a China en 1987, la conservación de la vida salvaje estaba lejos de ser una prioridad. Era la época turbulenta que siguió a la Revolución Cultural. Entonces China era sólo un explotador que rentaba pandas gigantes a los zoológicos y mataba otros animales para obtener sus pieles y partes de sus cuerpos.

En cada una de las seis mesas de un café en Shanghai, hay un frasco de porcelana con palillos chinos de plástico rojo. “A largo plazo, resultan más baratos que los desechables de madera y producen menos desperdicios”, dice el propietario.