
El primer sitio de internet de redes sociales, conocido como SixDegrees, fue lanzado hace 13 años. Sus miembros podían encontrar y enviar mensajes a sus amistades –y luego comunicarse con los amigos y familiares de los demás– en línea. El sitio fue desactivado en 2000, pero la tendencia de las redes sociales ha aumentado. Más y más personas se unen a sitios que les permiten establecer perfiles y compartir fotografías e información actualizada acerca de cualquier cosa, desde el almuerzo hasta sus sueños.

Serían libres de carbono, relativamente baratas y, según la industria, intrínsecamente seguras. Una miniplanta nuclear subterránea podría energizar un pueblo.

No sólo es posible que un rayo caiga dos veces en el mismo lugar: en el lago Maracaibo, en la desembocadura del río Catatumbo al noroeste de Venezuela, relampaguea casi continuamente cerca de 200 noches (y días) del año. Los antiguos yukpa creían que las ráfagas de luz azul, rosa y blanca, conocidas como rayos de Catatumbo, eran detonadas cuando las luciérnagas se encontraban con espíritus ancestrales.

El año pasado, la tabla periódica dio la bienvenida al elemento centésimo duodécimo, producto de una fusión nuclear. Un equipo conducido por científicos alemanes había identificado en 1996 al 112, el elemento más pesado hasta ahora.

¿Sería posible “terraformar” Marte, es decir, transformar su superficie congelada y atmósfera delgada en algo más amigable, parecido a la Tierra? ¿Deberíamos hacerlo? La primera pregunta tiene una respuesta clara: sí, tal vez podríamos. Las naves espaciales, incluyendo las que exploran Marte ahora, han encontrado evidencia de que en su juventud era un planeta cálido, con ríos que desembocaban en mares extensos.