
El cuello regordete de la momia Meresamun hacía pensar a los científicos que había padecido bocio. Luego le practicaron una tomografía computarizada de alta resolución (TC) y supieron la verdad: los momificadores habían rellenado el cuello de la sacerdotisa de Tebas para hacerlo más grande.

En aldeas del desierto chileno, 250 familias están felices de que el sol cocine su carne de cabra. El Programa de Desarrollo de la ONU pagó 110 dólares por la madera para construir cada uno de los hornos solares. El combustible es gratuito; la contaminación, nula. Las mujeres pueden pasar tiempo con sus niños en vez de recolectando madera. Solar Cookers International estima que entre uno y dos millones de hornos solares se encuentran en aldeas, campos de refugiados y ciudades soleadas.

Rápido: ¿qué es más veloz que una bala y no se llama Superman? La respuesta es, o lo será pronto, Bloodhound SuperSonic Car. En construcción en Inglaterra, el vehículo impulsado por turbina y cohete es diseñado para acelerar y acelerar hasta alcanzar 1 690 kilómetros por hora.

De la misma manera que los automóviles a gasolina dependen del petróleo, la flota mundial de automóviles eléctricos del futuro puede depender de un oscuro elemento ahora extraído sólo en un puñado de lugares: el litio.

Joshua Silver, profesor de física de la Universidad de Oxford, propone una solución simple y brillante: un par de anteojos ajustables por el usuario. Se inyecta aceite de silicón en un hueco entre dos láminas de plástico, hasta que el lente proporcione una visión nítida.