Gondolera

Venecia ha tenido góndolas desde hace casi mil años, pero jamás una gondolera. Alexandra Hai ha violentado la tradición.

Venecia ha tenido góndolas desde hace casi mil años, pero jamás una gondolera. Alexandra Hai ha violentado la tradición.

Hace poco Estocolmo se declaró la ‘‘Capital de Escandinavia’’ y, al menos por ahora, ninguna de las otras superpotencias vikingas ha desafiado tal postura.

Una tarde, unos seis meses antes de mi llegada a Udaipur, dos familias indias se encontraron en la terraza de una casa que domina una sombreada calle para reunir, por primera vez, a una joven pareja que contempla el matrimonio.

Como sin duda sabe, la Estatua de la Libertad es el monumento más simbólico de la Ciudad de Nueva York. La ley la protege de los truhanes que han propuesto abrir ventanas en los pliegues de su túnica o construir vulgares terrazas para patrióticos baños de sol.

Ginebra, uno de los centros políticos y de transporte de Europa, es una de esas ciudades que parecen inevitables. Es como una versión suiza de Atlanta: casi todos pasan por allí tarde o temprano, quieran o no.