Singapur

Singapur es limpia, eficiente y ordenada, pero el próspero estado insular también sabe ensuciarse las manos.

Singapur es limpia, eficiente y ordenada, pero el próspero estado insular también sabe ensuciarse las manos.

Parece una locura y tal vez lo sea: lanzarse en caída libre desde 4 600 metros de altura y aterrizar sin problemas –y sin paracaídas– con un equipo que más parece un disfraz de ardilla voladora.

Desde hace poco, los estudios Hansa de Berlín, donde David Bowie, Iggy Pop y Nina Hagen grabaron álbumes definitorios para sus carreras, dominan la vista de un moderno complejo de apartamentos en ladrillo rojo detrás de la flamante Potsdamer Platz.

Beijing puede parecer enorme y caótica, sobre todo mientras se procede con las construcciones Olímpicas para los Juegos que se celebrarán allí el 8 de agosto. Sin embargo, la ciudad conserva un añejo orden, una cosmología que es posible seguir.

Un peculiar “agujero azul” brinda a científicos y buzos experimentados la oportunidad de retroceder en el tiempo para atisbar la vida de las Bahamas antes de la llegada del hombre.