Adelaide

Hace dos décadas, Adelaide, capital del estado de Australia del Sur, era considerada una ciudad aburrida comparada con sus vecinas costeras, Melbourne y Sydney. Incluso el mote, “Ciudad de iglesias” sugería un tradicionalismo innato.

Hace dos décadas, Adelaide, capital del estado de Australia del Sur, era considerada una ciudad aburrida comparada con sus vecinas costeras, Melbourne y Sydney. Incluso el mote, “Ciudad de iglesias” sugería un tradicionalismo innato.

Confieso que fue morbo lo que me llevó a buscar a uno de los grandes perdedores de la historia, pues incluso los franceses le consideran peculiar. ¿George-Louis Leclerc? ¿El Conde de Buffon?

Singapur es limpia, eficiente y ordenada, pero el próspero estado insular también sabe ensuciarse las manos.

Parece una locura y tal vez lo sea: lanzarse en caída libre desde 4 600 metros de altura y aterrizar sin problemas –y sin paracaídas– con un equipo que más parece un disfraz de ardilla voladora.

Desde hace poco, los estudios Hansa de Berlín, donde David Bowie, Iggy Pop y Nina Hagen grabaron álbumes definitorios para sus carreras, dominan la vista de un moderno complejo de apartamentos en ladrillo rojo detrás de la flamante Potsdamer Platz.