Un año después

Sí, Nueva Orleans se recuperará. Los taxis, los autobuses y las limusinas partirán de los hoteles y los casinos, abriéndose paso entre el tráfico, para llevar a sus pasajeros al aeropuerto internacional Louis Armstrong hasta los hoteles y los casinos, dejando atrás los escombros de Katrina, porque tarde o temprano serán retirados de las calles, y las personas a bordo de los taxis y los autobuses, y especialmente de las limusinas, mirarán por la ventana y olvidarán que esos restos alguna vez estuvieron ahí.





