Marrakech

En cada generación, los occidentales encuentran alguna nueva excusa para volverse locos por Marrakech.

En cada generación, los occidentales encuentran alguna nueva excusa para volverse locos por Marrakech.

La mejor manera de entender la ciudad fortificada de Assilah, en la costa del Atlántico, a unos 50 kilómetros al sur de Tánger, es dejar que la mirada y el olfato lo guíen por los estrechos callejones donde sólo se puede transitar a pie.