Danzantes lobos

Era una ejecución “tan real que resultaba difícil creer que fueran hombres usando máscaras de lobos”, apuntó un observador en 1914. Los participantes de la etnia inupiat en la danza del águila-lobo honraban a los animales que mataban, enviando así sus espíritus a sus moradas para garantizar el éxito en cacerías futuras.



