
Hace unos cuantos años, mientras establecían un campamento en la profundidad de la selva tropical congolesa, Dave Morgan y Crickette Sanz escucharon a lo lejos a un grupo de chimpancés machos vocalizando estridentemente. Los gritos se hicieron más fuertes y pudieron percatarse de que el grupo se movía rápidamente por las copas de los árboles.

En Sanaga-Yong Chimpanzee Rescue Center, más de una docena de chimpancés son la imagen del dolor al ver cómo Dorothy –una hembra querida que falleció a los casi 50 años por una afección cardiaca– es llevada a su entierro.

Curiosos y atentos, los chimpancés jóvenes miran las acciones de las hembras y modelan los comportamientos de las mismas. Estas conductas son seguidas por los individuos que componen un grupo de chimpancés y se convierten en parte de su cultura.

Siendo nuestros parientes genéticos más cercanos, desde hace mucho tiempo los chimpancés han tenido una influencia muy fuerte en la imaginación humana y con frecuencia observamos su comportamiento en busca de señales sobre lo que lo que pudimos haber sido hace miles de años. Pese a que los antropólogos son rápidos para explicar que no hay garantía alguna de que ciertos comportamientos en de los chimpancés reproducen la conducta de nuestros primeros ancestros (ya que nos desviamos y seguimos nuestro propio camino), las comparaciones pueden ser irresistibles.

Lea la entrevista con el fotógrafo Frans Lanting acerca de los chimpancés de Fongoli.