Arqueología, mayo de 2007

Cuando la arqueóloga Sonia Guillén comenzó a investigar por qué los aborígenes peruanos enterraban a sus perros con mantas y comida, fue guiada por su propio sabueso.
Guillén halló 83 perros sepultados con textiles y comida en cementerios de la cultura chiribaya, de 1000 años de antigüedad: 43 de ellos, exhumados cerca del puerto sureño de Ilo, habían sido momificados.




