Dentro del dragón

Mis alumnos escribían ensayos en papel tan barato y delgado que se sentía como piel de cebolla. Las quebradizas páginas se deshacían con facilidad; sostenidas contra la luz, se volvían translúcidas.

Mis alumnos escribían ensayos en papel tan barato y delgado que se sentía como piel de cebolla. Las quebradizas páginas se deshacían con facilidad; sostenidas contra la luz, se volvían translúcidas.