
Charleston se convirtió en una nueva ciudad desde el año 2005. Antaño separada de los suburbios del norte por un par de obsoletas y desvencijadas plataformas, hoy los residentes cruzan rápidamente el río Cooper gracias al flamante Puente Arthur Ravenel Jr., maravilla arquitectónica de ocho carriles y más de 5.5 kilómetros de longitud.

Orlando es, posiblemente, la ciudad más incomprendida de Estados Unidos. Aunque mejor conocida como sede de Walt Disney World, Universal Orlando y otros parques temáticos, dichas atracciones poco tienen que ver con las calles adoquinadas, los frondosos parques o los lagos naturales que conforman el centro histórico de la ciudad. De hecho, Disney ni siquiera se encuentra dentro de los límites de la ciudad. Muchos turistas pasan por alto la ‘‘otra’’ Orlando que, no obstante, ofrece grandes emociones de otra naturaleza: desde comida asiática en la vital Little Vietnam hasta una velada de comedia de improvisación.

Un neumático desinflado. Era de esperarse. Salgo a la carretera por capricho, sin plan ni destino, esperando que todo salga a las mil maravillas, tal y como pasaba tiempo atrás, pero de eso nada.

La playa de Jalama es impresionante a la luz de la luna llena. Bañadas por la pálida luminosidad de nuestro satélite, las oscuras aguas del Pacífico llegan a una costa clara y arenosa. Al norte, el litoral se curva contra un fondo de imponentes montañas, enormes y sombríos bultos en la penumbra.

En la década de 1870, los mineros de los alrededores de Ouray, en Colorado, Estados Unidos, utilizaban picos para buscar oro y plata. Aún en la actualidad hay personas que utilizan los picos, pero no para desentrañar las vetas minerales, sino para ayudarse a escalar empinadas paredes de hielo. Cualquiera puede participar, incluso los novatos y, después de subir los acantilados, todos pueden relajarse en los humeantes manantiales de aguas termales, en Ouray.