Vida salvaje, marzo de 2007

En uno de los mayores éxitos del conservacionismo, las grullas blancas, una especie que fue reducida a 21 ejemplares en la década de los cuarentas, cuenta ya con una población de 500 individuos. Utilizando el instinto de estas aves, que las impulsa a seguir al líder, el equipo de la llamada Operación Migración entrena a grullas criadas en cautiverio para que sigan a aeroplanos ultraligeros, como si se tratara de sus padres.




