
En ninguna parte de Italia, donde la calamidad se adorna con ademanes rococó y está bordada con signos de admiración, hay una crisis más hermosamente enmarcada que en Venecia. Ni en la tierra ni en el agua, sino en un lugar intermedio, la ciudad se eleva como un espejismo desde una laguna en el Adriático. Por siglos ha amenazado con desaparecer bajo las olas del acqua alta, inundaciones habituales causadas por la complicidad de la subida de las mareas y cimientos que se hunden, pero ese es el menor de los problemas.

Foto de Juan Carlos Nuñez-Diquez, Caracas, Venezuela.
Un grupo de monjes tibetanos marcha por la liberación del Tibet frente a la monumental torre de Pisa, en Italia.

Hace unos 300 años, Venaria Reale era una enorme hacienda de placer, una joya en la corona de suntuosas residencias saboyanas que circundaban Turín.

Con kilómetros y kilómetros de impresionantes caminos, la región de Cinque Terre, en el norte de Italia, siempre ha tenido un particular atractivo para los excursionistas. Y aunque recorrer las cinco poblaciones es el sueño de cualquier mochilero –cada ciudad es un destino único de viñedos en terrazas labrados en la costa–, no hay motivo para que los menos aventurados dejen de visitar esta primorosa parte de la Riviera italiana.

Bassetti Tessuti es más que la tienda de telas más grande de Roma: es un mundo secreto dentro de un palazzo poco notable convertido en la súper tienda de textiles de la mayoría de los grandes diseñadores, modistas y elegantes hombres de negocio de Italia.