
Fundada alrededor del año 60 a.C., los soldados romanos dieron a la ciudad el nombre de Florentia, el cual significa ‘‘que florezca’’. Y eso es justo lo que hizo después de unos 1,500 años, cuando se convirtió en cuna e inspiración de Dante, Miguel Ángel e infinidad de personajes muy, muy talentosos

Si da un paseo por Via Drapperie, la calle principal del mercado de Bolonia, pasará frente a puestos de verduras repletos de cítricos exóticos y melones, queserías pletóricas de desmoronados bloques de añejo Parmigiano-Reggiano, salumerias tapizadas de salchichas… en pocas palabras, tantas delicias que cualquier turista añorará un afilado cuchillo.

Más de 400 años después de su muerte, la presencia del artista florentino aún cubre esta ciudad de Italia central; su grandeza la realza, su trabajo la domina. Es imposible moverse a través de las piazzas y caminar entre las calles estrechas –entre tiendas de diseñadores que venden bolsas de cuero elaboradas a mano, trajes confeccionados por sastres y zapatos trenzados– sin sentir que éste es un pueblo dominado por lo que la gente local todavía llama ‘‘el divino’’.

National Geographic Traveler le pidió a un grupo de expertos que mencionaran sus ciudades favoritas y bien diseñadas. ¿La mejor? Es cuestión de gustos.

Fotografía de Stephen L. Alvarez
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