Foto del lector, 17 de junio de 2008

En un atardecer, una persona se tomó el tiempo para reflexionar ante la belleza de la naturaleza sesgada por el hombre que se ha impuesto a la misma y ha logrando un equilibrio en el caos del orden de las cosas.

En un atardecer, una persona se tomó el tiempo para reflexionar ante la belleza de la naturaleza sesgada por el hombre que se ha impuesto a la misma y ha logrando un equilibrio en el caos del orden de las cosas.

Este caballo forma parte de un carrusel que se encuentra en el interior de una plaza comercian en Ciudad Juárez, Chihuahua. Está hecho a mano y fue traído desde Italia. Su luz y colorido llamaron mi atención.

Tomé esta foto durante una de mis caminatas al atardecer, mientras conocía el malecón de La Paz, en Baja California, México. Siempre que capturo una imagen de animales lo hago en silencio y entro en telepatía con ellos. Estudio sus movimientos y, a la vez, ellos estudian los míos.

Esta foto es una muestra de mi afición por la naturaleza como cazador de rayos. Iba rumbo a mi casa y llevaba mi cámara porque soy aficionado al paisaje. Al pasar por el puente peatonal comenzó a llover, así que permanecí justo en medio para guarecerme de la tormenta. De paso, aproveché para tomar algunas fotos nocturnas.

Esta foto fue tomada en una avenida que está afuera de un edificio en construcción, en San Pedro Garza García, Nuevo León, México. Fue increíble ver cómo los autos se detuvieron para dejar pasar a la familia de patos. Un momento insólito, donde la naturaleza reclama su lugar dentro de la mancha urbana.