
Aunque los peces vela pueden zambullirse a más de 30 metros para encontrar a sus presas, prefieren alimentarse a luz del día. Durante los encuentros con el fotógrafo Paul Nicklen, cuando las nubes bloqueaban el sol, los peces vela –y las sardinas– se dispersaban rápidamente.
De En el vórtice, National Geographic, septiembre de 2008.

La impresionante gama de colores de los peces vela puede cambiar de acuerdo a su entorno o a sus actividades. Los colores más brillantes aparecen cuando los peces están estresados o excitados.
De En el vórtice, National Geographic, septiembre de 2008.

Con la ayuda de su pico, el depredador se abre paso entre el cardumen, para aislar una célula más pequeña, que sea más controlable, ya que las presas zigzaguean para evitar ser capturadas. Las sardinas se protegen dentro del grupo moviéndose como una unidad.