Fósiles, enero de 2007

Hace mucho tiempo, cuando los rinocerontes pastaban en los valles montañosos de lo que hoy es el noroeste de España, una de sus crías se adentró en una cueva y murió. Alrededor de 90 000 años después, un grupo de espeleólogos ingleses encontraron el fósil de la criatura y supusieron que se trataba de los restos de un burro.




