
Se lamenta mucho la escasez de médicos en países pobres, en especial en países de habla inglesa, como Ghana, Malawi y la India, donde los doctores suelen emigrar para hallar empleos mejor remunerados en el extranjero. Las pésimas condiciones (es posible que los hospitales principales cuenten con un puñado de doctores y una decena de enfermeras para atender a cientos de pacientes) los orillan a irse. Los pacientes mueren innecesariamente. La paga es malísima y, a menudo, con meses de retraso.

Con 45 000 productos en un supermercado promedio, la confusión acecha en cada pasillo. ¿Cómo elegir botanas, sopas enlatadas o frutas más nutritivas?

Los ojos egipcios están de moda otra vez, con celebridades que delinean sus párpados como Cleopatra. La finalidad siempre ha sido que los ojos resalten. En el antiguo Egipto, sin embargo, mejorar la apariencia también tenía un significado espiritual.

Comienza como una irritación bucal. Luego, el noma –infección gangrenosa que prolifera en lugares insalubres donde hay desnutrición– devora rápidamente el cartílago y la piel a través de los músculos faciales, dejando una herida que con frecuencia queda abierta hasta el hueso.

Si te comunicas al Jackson Laboratory en Bar Harbor, Maine, probablemente escuches: “Todos nuestros representantes se encuentran atendiendo a otros clientes”. Algo nada fuera de lo común, hasta que te percatas de que la saturación de llamadas a esa organización no lucrativa proviene de gente que está haciendo pedidos de ratones.