Al filo de la navaja [Editorial]

A Stephen Alvarez le sucedió lo mismo que a muchos fotógrafos. Luego de ver unas cuantas imágenes de un paisaje exótico, en este caso Madagascar, pensó: ¿qué tan difícil puede ser fotografiar este sitio?

A Stephen Alvarez le sucedió lo mismo que a muchos fotógrafos. Luego de ver unas cuantas imágenes de un paisaje exótico, en este caso Madagascar, pensó: ¿qué tan difícil puede ser fotografiar este sitio?

En los pocos días que habíamos pasado en la reserva y parque nacional de Tsingy de Bemaraha, era la segunda o tercera ocasión que decía eso. En una isla famosa por su biodiversidad (90 % de las especies del lugar son endémicas), la zona protegida de 1 550 kilómetros cuadrados es otra isla en sí misma, especie de fortaleza biológica, de terreno escabroso, inexplorado en gran parte y casi impenetrable por las impresionantes formaciones de piedra caliza –el tsingy– que la atraviesan.