
El elefante muerto, enorme, yacía sobre su costado; su pierna derecha torcida indicaba que había sufrido un gran dolor. El ojo que quedaba a la vista estaba cubierto con tierra, un artificio de los cazadores furtivos para ocultar de los buitres el cuerpo.

El Parque Nacional de Kahuzi-Biega alguna vez fue morada de 8,000 gorilas de Grauer, cifra que representa la mayor concentración mundial de ejemplares de esta especie.

A finales de los noventa, alrededor de 150 000 demonios de Tasmania merodeaban en las costas y bosques de este país, pero un cáncer contagioso y fatal, que deforma rápidamente la boca, la cara y el cuello de su víctima, ha diezmado a la mitad de la población.

El pueblo masai del este de África no cuenta los años como lo hacen los demás. Para esta etnia, cada lapso de 12 meses contiene dos años: uno de abundancia, olaari, que coincide con la época de lluvias en las inmensas llanuras del Serengueti y en las tierras altas de los cráteres de Tanzania, seguido por un año de escasez, olameyu, que empieza cuando cesan las lluvias, cuando los arroyos se secan y se da la gran migración de los ñúes.